Jueves, 19 de Octubre 2017
Imprimir

Inmunoterapia

VACUNACION CON ALERGENOS (INMUNOTERAPIA ESPECIFICA)


¿En qué consiste la INMUNOTERAPIA?

La inmunoterapia específica con extractos de alérgenos (“vacunas para la alergia” popularmente) consiste en la administración de un “extracto” del alérgeno responsable de la enfermedad, administrado habitualmente a dosis progresivamente crecientes e intervalos regulares de tiempo, con  la finalidad de inducir la tolerancia necesaria para controlar la respuesta alérgica.

Se considera el único tratamiento capaz de modificar el curso natural de la enfermedad alérgica.

 

 

¿En qué pacientes está indicada la INMUNOTERAPIA?

En pacientes expuestos a alergenos “no evitables” y con relevancia en la aparición de sus síntomas alérgicos (habitualmente rinitis, conjuntivitis y/o asma). Para su indicación es necesario haber demostrado la sensibilización alérgica tanto por medio de pruebas cutáneas como la determinación en el laboratorio de IgE específica para el alérgeno responsable (ácaros del polvo, pólenes, veneno de himenópteros) en el suero del paciente.

 También se pueden tratar con inmunoterapia algunos casos de alergia alimentaria (melocotón), ocupacional (harinas de cereales) o alergia al látex.

 

¿Cómo se administra la INMUNOTERAPIA?

Respecto a la vía de administración, hay dos formas: la subcutánea y la sublingual. La elección de la vía depende de múltiples factores, como la eficacia para cada alérgeno, la duración prevista del tratamiento, la experiencia del especialista que lo prescribe y del paciente, etc.

Respecto al tiempo en relación con la exposición alergénica, las vacunas se pueden administrar antes de la exposición alergénica (prestacionales, como en el caso de las vacunas de pólenes, que se inician antes de la estación polínica, y co-estacionales, que se administran también durante el periodo de polinización).

 

¿Son muy distintas las  vacunas inyectadas (subcutáneas) y las vacunas sublinguales?

Las vacunas inyectadas, administradas por vía subcutánea, son  muy eficaces, aunque el riesgo de presentar algún efecto adverso (habitualmente de carácter local en el lugar de administración) puede ser mayor. Por ello se recomienda su administración en centros sanitarios y observación durante los 30 minutos posteriores. Las vacunas subcutáneas suelen administrarse semanalmente durante las primeras semanas y mensualmente durante el mantenimiento.

Las vacunas sublinguales se pueden tomar en casa y en su inicio habitualmente no necesitan supervisión médica. Sin embargo tienen el inconveniente de que necesitan una administración diaria o varios días a la semana durante un tiempo prolongado, por lo que la cumplimentación del tratamiento puede no ser correcta por parte del paciente.

 

¿Hay algún peligro con la administración de la INMUNOTERAPIA?

Al igual que cualquier otro tratamiento, las vacunas conllevan riesgo de reacción adversa. Al tratarse de alérgenos frente a los que el paciente está sensibilizado, es posible el desarrollo de reacciones de tipo alérgico. Por ello es importante que este tipo de tratamientos sean controlados adecuadamente por parte del personal sanitario especializado.

Generalmente, las reacciones más frecuentes son de carácter local como hinchazón o picor en el lugar de la aplicación, ya sea subcutánea o sublingual.

Las reacciones más graves son infrecuentes y suelen ocurrir en los primeros minutos tras la administración subcutánea. Por este motivo se recomienda permanecer al menos 30 minutos en observación en el centro donde se administra la vacuna y no realizar ejercicio físico intenso en las horas siguientes.

 

¿Es un tratamiento muy largo?

El tratamiento con inmunoterapia, según recomendaciones de la OMS, se mantiene entre 3 y 5 años, dependiendo de la evolución y respuesta clínica del paciente.

 En la mayoría de los casos se prefiere completar los 5 años, aunque el especialista en Alergia puede variar este periodo, dependiendo de la tolerancia y evolución.

 

¿Cuándo se aconseja iniciar la vacunación?

La tendencia habitual es recomendar su inicio  a partir de los 5–6 años de edad, aunque en algunos casos puede administrarse antes, dependiendo de situaciones individuales y a criterio del especialista en Alergología.

Respecto a la indicación del inicio, es importante evaluar la relevancia clínica del alérgeno en cada caso, la intensidad de las manifestaciones clínicas y la falta de respuesta a los tratamientos sintomáticos habituales.

 

¿Qué hacer con la inmunoterapia en caso de embarazo y la lactancia?

En principio una vez alcanzado el mantenimiento de la vacuna, y si se ha confirmado una buena tolerancia, se puede continuar con su administración durante el embarazo, siempre que así lo indique el especialista.

En caso de comenzar con una nueva vacuna, es recomendable posponerla hasta después del parto. Aunque hay situaciones especiales en las que la relación riesgo beneficio puede indicar el inicio o su mantenimiento durante el embarazo como en el caso de mujeres alérgicas a veneno de himenópteros (abejas o avispas) y que tienen alto riesgo de presentar una reacción grave si presentasen una nueva picadura.

La lactancia no contraindica el tratamiento con vacunas en la madre.

 

  Autor: Dr. Ramón Almero Ves